
Desde APFP, creemos necesaria la incorporación de la pistola táser a los medios materiales que tenemos en los Centros Penitenciarios, para proteger a los trabajadores penitenciarios en el desempeño de su servicio ante internos/as que demuestran un alto grado de agresividad con el fin de facilitar la reducción de riesgos graves en su integridad física y vida a los trabajadores/as penitenciarios actuantes. También es necesaria la formación constante en defensa personal impartida por la Administración Penitenciaria.

